En vigor desde el 15 de octubre de 2026
Es un resumen para ayudarte a leerlo: lo que vale es el texto completo.
Versión 2 · en vigor desde el 15 de octubre de 2026
Estas condiciones regulan el uso de Anuxis. Están escritas para que se entiendan: si algo no queda claro, escríbenos a info@anuxis.com y te lo explicamos.
Anuxis es una marca comercial de Surfer Koala, S.L., con CIF B22655120 y domicilio en Calle Trébol A, 14 · 14710 Córdoba (España).
Cuando aquí se dice «nosotros» o «Anuxis» se habla de Surfer Koala, S.L.: quien suscribe este contrato contigo, quien emite tus facturas y quien responde de lo que aquí se promete.
Puedes escribirnos en cualquier momento a info@anuxis.com.
Anuxis guarda documentos cifrados y los entrega a las personas que tú designes, cuando se cumple una condición que tú fijas. Eso es todo lo que hace, y es mucho: el valor no está en guardar, sino en que algo llegue a alguien en un momento en el que tú quizá no puedas ocuparte.
Cómo funciona, en cuatro pasos:
Cuando designas a alguien, nos encargas que le entreguemos unos archivos si se cumple una condición. Ni más ni menos. No decidimos quién tiene derecho a qué, no valoramos si tu encargo es oportuno y no entramos en relaciones familiares, hereditarias ni de ninguna otra clase. Eso no es asunto nuestro, y tampoco queremos que lo sea.
Ese encargo tiene un reconocimiento legal que conviene que conozcas. El artículo 96 de la Ley Orgánica 3/2018 —«Derecho al testamento digital»— prevé que «aquella persona o institución a la que el fallecido hubiese designado expresamente para ello» pueda solicitar, con arreglo a las instrucciones recibidas, el acceso a los contenidos del fallecido; y el artículo 3 dice lo mismo respecto de sus datos personales. El destinatario que tú designas en Anuxis es, precisamente, esa persona designada por ti. No inventamos una figura: ponemos los medios para una que la ley ya contempla.
Esto conviene leerlo despacio, porque delimita lo que puedes esperar.
Para darte de alta necesitamos tu nombre, un correo electrónico, un teléfono móvil y una contraseña de al menos 10 caracteres. Tienes que aceptar estas condiciones de forma expresa, y dejamos constancia de qué versión aceptaste, en qué idioma, cuándo y desde qué dirección IP.
Verificamos tu correo con un enlace de un solo uso.
Tienes que ser mayor de edad. Al darte de alta declaras tener 18 años cumplidos y capacidad para contratar. No es una formalidad: este servicio entrega documentos a terceros en circunstancias en las que tú puedes no estar en condiciones de intervenir, y eso no puede hacerse por encargo de un menor sin quienes lo representan. Si descubrimos que un titular es menor de edad, cancelaremos la cuenta sin penalización y devolveremos la parte proporcional no consumida.
Tres cosas son responsabilidad tuya, y no podemos suplirlas:
Puedes activar la verificación en dos pasos, y te lo recomendamos: es la diferencia entre que una contraseña filtrada sea un susto o un problema. También puedes marcar navegadores de confianza, que dejan de pedirte el código durante 30 días.
Si pierdes la contraseña, la restableces desde tu correo y tus archivos siguen ahí. No hay ninguna frase de recuperación que debas guardar ni nada que puedas perder para siempre. Cómo es eso posible está explicado en la cláusula 11, y es importante que lo leas.
Al registrarte tienes 30 días de prueba gratuita y sin tarjeta, sobre el plan que elijas al darte de alta. Si no eliges ninguno, la prueba es del plan Personal. No hay plan gratuito permanente, y no va a haberlo.
Durante la prueba las entregas funcionan. Es deliberado: la situación que cubre este producto no espera a que hayas pagado.
Si al terminar la prueba no contratas, tienes 30 días más para entrar y descargar lo que quieras. Al vencer la prueba las entregas quedan desactivadas — nadie ha pagado todavía, y disparar una entrega irreversible hacia un tercero por cuenta de quien quizá sólo estaba probando puede hacer más daño que bien. Pasados esos 30 días, tu cuenta y tu contenido se borran.
Lo que subes es tuyo y sigue siéndolo. No adquirimos ningún derecho sobre ello. Lo único que nos autorizas es a guardarlo cifrado y a entregarlo a quien designes, que es lo que nos has pedido. Esa autorización termina cuando borras el contenido o cuando se borra tu cuenta.
Al subir algo nos declaras que tienes derecho a guardarlo y a entregarlo a quien has designado, que no infringe derechos de terceros ni la ley, y que no es contenido ilícito.
No podemos comprobarlo, y es importante entender por qué. Tu contenido se cifra antes de guardarse y no lo miramos: no hay ninguna revisión, ni automática ni humana, de lo que hay dentro. Eso es una garantía para ti y, a la vez, la razón de que la declaración anterior sea lo único que tenemos. Lo que subes es responsabilidad tuya.
Precisamente porque no podemos revisarlo, queda prohibido subir, almacenar o hacer entregar a través de Anuxis:
Qué haremos si nos llega un requerimiento. Ante un requerimiento judicial o de autoridad competente colaboraremos en lo que la ley nos obligue, y te lo comunicaremos salvo que se nos prohíba. Sin ese requerimiento no abrimos nada: la vía técnica de la cláusula 11 existe para que el servicio funcione, no para mirar.
El incumplimiento de esta cláusula nos permite suspender o cancelar tu cuenta sin devolución, sin perjuicio de lo que te corresponda responder frente a terceros.
Puedes designar destinatarios y asignarlos a tus carpetas, con un orden de prioridad. Necesitamos su correo electrónico y su teléfono móvil, porque la clave con la que abrirán lo que les entregues se deriva de esos dos datos.
Al añadir un contacto nos declaras que estás autorizado a facilitarnos sus datos y a designarlo como destinatario, y te lo pedimos de forma expresa al crearlo. Y nos declaras también que sus datos de contacto son correctos, y que entiendes que recibir algo no le atribuye ningún derecho sobre lo entregado más allá de recibirlo.
A tu destinatario le pedimos su consentimiento. Cuando lo designas recibe un aviso para verificar su correo y su teléfono, y en ese momento se le explica qué es Anuxis y se le pide que acepte nuestra política de privacidad. Si no la acepta, no queda verificado — y lo verás en tu lista: ahí aparece si ha verificado el correo, el teléfono y si ha aceptado. Mientras no lo haga, no se le puede entregar nada.
Tus destinatarios tienen derechos propios, y son independientes de los tuyos. Cualquiera de ellos puede, en cualquier momento y acreditando que es quien dice ser:
Hay cuatro vías y las eliges tú, carpeta a carpeta:
| Vía | Qué la dispara | Planes |
|---|---|---|
| Manual | La liberas tú cuando quieres | todos |
| Inactividad (heartbeat) | Dejas de responder a nuestras comprobaciones periódicas | todos |
| Fecha programada | Una fecha que fijas de antemano | Profesional y Avanzado |
| A petición del destinatario | Un destinatario la pide y tú no contestas en el plazo que hayas fijado | todos |
El heartbeat, por defecto, te pregunta cada 30 días y te da 7 días de margen tras el aviso. Puedes ajustar la comprobación entre 7 y 365 días y el margen entre 1 y 30. Si no confirmas dentro del margen, arranca la entrega de las carpetas que tengan esa condición.
Puedes elegir que entrar en tu cuenta cuente como señal de vida, para no tener que acordarte de nada. Si lo haces, ten en cuenta dos cosas: que el mecanismo pasa a ser tan fuerte como tu contraseña —quien pudiera entrar también aplazaría la entrega—, y que entrar no vale para siempre: pasado un tope, que es el mayor entre 90 días y el doble de tu intervalo, hace falta confirmar pulsando.
En la petición del destinatario te avisamos y decides tú. Si no contestas en el plazo se aplica lo que hayas configurado, y por omisión se deniega: cuando lo que está en juego son tus documentos, no entregar es el lado seguro. Si eliges que se apruebe por omisión, el plazo no puede ser inferior a 12 horas, para que una petición lanzada de noche no se apruebe antes de que te dé tiempo a mirar el teléfono; si eliges denegar, el mínimo es de 1 hora. El máximo es de 30 días.
Y si es tu silencio lo que dispara la entrega, hay una ventana de 48 horas antes de que salga nada, para que puedas pararla. Las otras tres vías no la tienen, y no es un olvido: en la manual acabas de pulsar y de escribir el nombre de la carpeta; en la fecha programada la elegiste tú; y en la petición del destinatario la ventana es el plazo de respuesta que configuraste.
Garantizamos que la enviamos: cuando se cumple la condición que fijaste, mandamos el aviso al destinatario que designaste, a los datos que nos diste, y ponemos a su disposición lo que preparaste para él.
Lo que no podemos garantizar es lo que ocurra al otro lado. Que un correo acabe en la bandeja de no deseados, que un número haya cambiado de manos, que la persona no abra el mensaje o que no quiera recibirlo no está en nuestra mano. Los datos de contacto los facilitas tú y eres tú quien debe mantenerlos al día; por eso te avisamos cuando llevamos mucho tiempo sin que confirmes que siguen siendo buenos.
Tampoco podemos garantizar cuándo llegará, más allá de los plazos de esta cláusula: el envío depende de los proveedores de correo y de SMS, y de eso habla la cláusula 12.
Hay límites de intentos en cada paso. La clave con la que se descifra su copia se deriva de su correo y su teléfono: cada destinatario abre sólo lo suyo, y desde un teléfono que no es el suyo no se descifra nada.
Puedes entregar a todos a la vez o en cascada, por orden de prioridad. En cascada, la espera entre uno y el siguiente es de 24 horas por defecto y la puedes configurar. También eliges qué pasa si alguien rechaza: pasar al siguiente o detener la entrega.
Puedes cancelarla mientras nadie haya descargado. A partir de ahí, no: lo que alguien ya se ha llevado, lo tiene.
Y una entrega iniciada se completa, aunque tu suscripción termine mientras está en curso. La razón es sencilla: a tu destinatario se le mandó un enlace con su propia caducidad, y retirárselo a mitad sería romper con un tercero una promesa que él no ha incumplido.
| Plan | Al año | Carpetas | Contactos | Archivo máx. | Capacidad |
|---|---|---|---|---|---|
| Personal | 39 € | 4 | 4 | 100 MB | 2 GB |
| Profesional | 99 € | 12 | 12 | 300 MB | 6 GB |
| Avanzado | 199 € | 24 | 24 | 600 MB | 12 GB |
Esos son los precios finales, con el IVA incluido, para un consumidor en España: es lo que vas a pagar. Dentro de una carpeta no hay límite de archivos; el tope está en los contactos de tu agenda.
Sólo facturamos por años. No hay ciclo mensual.
El IVA que se te aplica depende de dónde estás y de qué eres, porque este servicio se presta por vía electrónica:
La base es la misma para todos; lo que cambia es el impuesto que se le suma. En la factura lo verás desglosado, con la mención que corresponda.
El país y el código postal que nos facilitas determinan el impuesto, así que conviene que sean exactos. Si cambian, actualízalos. Lo mismo con el NIF-IVA: cuenta desde que nos lo das, y una venta ya facturada no cambia de impuesto porque lo aportes después.
Se hace con tarjeta a través de Redsys, la pasarela que comparten los bancos españoles. Tu número de tarjeta no pasa por nuestros sistemas: guardamos un identificador que nos da la pasarela y los cuatro últimos dígitos —cuando el banco nos los facilita—, y con ese identificador cobramos las renovaciones.
La renovación es automática, un año cada vez, salvo que canceles antes. Te avisamos 30 y 7 días antes de cada renovación, con el importe y la fecha. Emitimos factura de cada cobro y la tienes en tu cuenta: completa si nos has dado tu NIF, y simplificada si no. Si lo añades más tarde, desde tu cuenta puedes pedir que las simplificadas de los últimos cuatro años se te emitan completas, con tu NIF.
Subir se aplica al momento. Bajar se programa: el periodo que has pagado se conserva entero y el plan nuevo entra en la siguiente renovación. Puedes anular una bajada programada antes de que se aplique.
No puedes bajar a un plan en el que no cabe lo que tienes guardado. No borramos nada nosotros —lo que quites lo eliges tú— pero la bajada no se programa hasta que caben tus carpetas, tus contactos y tus archivos en los límites del plan nuevo.
Y si entre que pides la bajada y la siguiente renovación te pasas de esos límites, la bajada no se aplica: te quedas en el plan que tienes y se te cobra ése. Te lo advertimos en los avisos de renovación, con las dos cifras —lo que pagarías si reduces y lo que pagarás si no— porque nadie debería enterarse de eso por el extracto bancario.
Si eres consumidor tienes 14 días naturales desde la contratación para desistir, sin dar explicaciones. Lo haces desde tu cuenta, en la página Suscripción, con el botón «Desistir del contrato aquí»: confirmas tu nombre, el contrato y el correo en el que quieres el acuse, y pulsas «Confirmar desistimiento». Te mandamos en el acto un acuse de recibo con la fecha y la hora. Si lo prefieres, también puedes escribirnos a info@anuxis.com.
Te devolvemos la parte proporcional no consumida, calculada por días, sin que tengas que pedirla: sale sola a la tarjeta con la que pagaste. Es más de lo que nos obligaría la norma, y lo hacemos porque el importe es pequeño y no queremos discutir con alguien que acaba de decidir que no confía en el servicio. Si contrataste durante la prueba, el periodo que pagaste empieza cuando la prueba termina: hasta entonces no has consumido nada y te lo devolvemos entero. El plazo cuenta desde que contrataste, no desde cada renovación.
Fuera de ese plazo, cancelar no da derecho a devolución: conservas el periodo que ya has pagado hasta su fin y la suscripción no se renueva.
Y además, al margen de lo anterior: si algo ha ido mal por nuestra parte y el resultado es que no estás satisfecho con el servicio, podemos acordar una devolución —parcial, prorrateada según el periodo consumido, o total— cuando sea lo más razonable para resolverlo. En cualquier caso, y para que quede claro de antemano, la compensación máxima que puedes obtener de nosotros por cualquier reclamación es el importe que nos hayas pagado en los últimos doce meses, descontado lo que ya te hayamos devuelto en ese tiempo. Vuelve sobre esto la cláusula 12.
Tu suscripción dura un año y se renueva sola. Puedes cancelarla cuando quieras: si te queda periodo pagado, lo disfrutas entero y no se renueva.
Si un cobro falla, esto es exactamente lo que ocurre:
| Tramo | Cuánto dura | Qué puedes hacer |
|---|---|---|
| Gracia | 30 días | Todo, con normalidad. Las entregas funcionan |
| Recuperación | 30 días más | Entrar y descargar lo tuyo. No subir, y sin entregas |
| Día 60 | — | Se borra tu cuenta y tu contenido |
Durante la gracia reintentamos el cobro tres veces, cada tres días.
La entrega está garantizada durante los 30 días siguientes al fin del último periodo que pagaste. Ésa es la promesa concreta y se cuenta por fecha, no encadenando estados. Son los días de la gracia: durante la recuperación las entregas están desactivadas, y prometer entrega en un tramo en el que anunciamos que no entregamos sería sostener dos cosas a la vez.
Antes de borrar te avisamos dos veces: a 15 días y a 3 del borrado. Los dos avisos te llegan mientras todavía puedes entrar y descargar. El borrado sigue adelante aunque no contestes — una cuenta abandonada es justamente la que no va a contestar, y condicionar el borrado a una respuesta nos obligaría a conservar indefinidamente los datos de quien ya se fue.
Si borras tu cuenta tú, pasa a recuperación y tienes 30 días para descargar antes de que se borre el contenido.
Ésta es la cláusula que más nos importa que leas entera.
Cada archivo se cifra antes de guardarse, con AES-256-GCM y una clave propia. Esa clave se guarda envuelta tres veces, con tres llaves distintas:
Tu contraseña se guarda con bcrypt; los nombres de tus carpetas y los datos de tus contactos van cifrados en la base; las copias de seguridad salen del servidor cifradas con una clave cuya mitad privada no está en el servidor.
Para qué es. Para las dos únicas cosas que no podrían funcionar sin ella:
Para qué no es, y esto es un compromiso: ninguna persona de Anuxis puede leer el contenido de tus archivos. No es una política interna que puedas creer o no: es cómo está construido. El panel de administración no tiene ninguna forma de ver el contenido; y cuando alguien de soporte entra en tu cuenta para ayudarte —algo que requiere justificación—, te avisamos por correo en ese momento, con su nombre y el motivo, y queda anotado en tu registro de actividad. Esa persona ve tus pantallas como las ves tú, incluidos los nombres de tus carpetas, de tus archivos y de tus contactos, pero no dispone de tu llave, de modo que una descarga simplemente no funciona. Hay además una lista de acciones que una sesión de soporte no puede ejecutar, y se comprueba automáticamente que esa lista cubra todo lo que toca tu llave o la copia de custodia.
Anuxis no es un servicio de conocimiento cero. La arquitectura protege contra el robo de la base de datos, contra el acceso a los discos y contra quien se lleve las copias de seguridad; no protege contra un atacante que controlara nuestro servidor en marcha. Preferimos decirlo así a venderte una palabra que no se sostiene.
Tu nombre, tu correo, tu teléfono, tus datos de facturación, y el correo y el teléfono de tus destinatarios. Los necesitamos para cobrarte, para avisarte y para avisarles. Y si llegaste a Anuxis por un anuncio o un enlace de campaña, de cuál: nos dice qué canales funcionan. Lo que no vemos es lo que guardas.
Mantenemos el servicio sobre infraestructura dedicada en la Unión Europea, y hacemos copias de seguridad diarias, cifradas y guardadas fuera del servidor, también en la Unión Europea, con retención bloqueada: nadie, ni nosotros, puede borrarlas antes de tiempo.
No garantizamos disponibilidad ininterrumpida, y no te damos un porcentaje. No sería honesto: el servicio se presta sobre infraestructura de terceros cuyos compromisos no podemos trasladarte, y prometer una cifra que no controlamos sería prometer lo que no está en nuestra mano.
Anuxis necesita a estos proveedores para funcionar, y no respondemos de los fallos que vengan de ellos:
| Proveedor | Para qué | Qué deja de funcionar si falla |
|---|---|---|
| OVHcloud | servidores, dominios y DNS | el servicio entero |
| Brevo | el correo saliente | los avisos y los enlaces de entrega |
| Mensatek | los SMS | el segundo factor de la entrega |
| Redsys | los cobros | contratar y renovar |
| Backblaze | las copias de seguridad, cifradas | recuperar el servicio tras un desastre |
| VIES (censo europeo) | comprobar el NIF-IVA | la exención a empresas de la UE |
| nuestro correo corporativo | que nos llegue lo que nos escribas |
Haremos lo razonable para elegir proveedores solventes, para vigilar que respondan y para buscar alternativas cuando no lo hagan. Lo que no podemos es garantizarte un servicio ajeno.
No declaras valor, no lo tasamos y no lo tarificamos: los planes se cobran por capacidad y por número de carpetas y contactos, no por lo que valga el contenido. En consecuencia, el perjuicio derivado de que algo no llegue no es algo que podamos prever ni cuantificar, y ésa es una consecuencia buscada del diseño del servicio, no una cláusula escondida.
La cantidad máxima que puedes reclamarnos por cualquier concepto es el importe que nos hayas pagado en los últimos doce meses, descontado lo que ya te hayamos devuelto en ese tiempo. Nada de lo anterior excluye nuestra responsabilidad por dolo, por culpa grave, ni ninguna otra que la ley no permita excluir frente a un consumidor.
Anuxis no sustituye a nada. Ni a un testamento, ni a un notario, ni a decirle a alguien de confianza dónde están tus cosas. Es una capa más, y conviene que no sea la única.
Lo que se borra: tus archivos cifrados, tus carpetas de entrega, tus destinatarios, tu biblioteca, tu configuración de inactividad y tus códigos de recuperación.
Lo que se vacía: tus datos personales y los identificadores de tu tarjeta. La fila de tu cuenta no desaparece, porque de ella cuelgan tus facturas; lo que se elimina es lo que la hace personal.
Lo que conservamos, y por qué:
Todo ello se ampara en el artículo 17.3 del RGPD: el derecho de supresión no alcanza a lo que hay obligación legal de conservar.
Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad escribiendo a info@anuxis.com. Los detalles están en nuestra política de privacidad.
El servicio, su software, su diseño, su documentación y la marca Anuxis son nuestros o de nuestros licenciantes. No puedes copiarlos, descompilarlos ni usarlos al margen del servicio.
Tu contenido sigue siendo tuyo, como dice la cláusula 5. No lo usamos para nada que no sea guardarlo y entregarlo según tus instrucciones. No lo analizamos, no lo utilizamos para entrenar ningún sistema y no lo cedemos a nadie.
Podemos modificar estas condiciones, y cuando lo hagamos registramos la versión nueva con su huella y su fecha, de modo que siempre pueda saberse qué texto exacto aceptó cada cliente y cuándo.
Cómo te lo comunicamos: por correo, con 30 días de antelación, y en la propia aplicación al entrar.
Qué pasa si no aceptas:
Un servicio que existe para estar ahí el día que haga falta tiene que decir qué pasaría si cerrara. Esto es lo que haríamos, y nos obliga:
Dicho de otra forma: nadie se quedaría sin aviso, y nadie perdería su contenido sin haber tenido sus sesenta días para descargarlo. No es un plan improvisado: es el ciclo que ya existe.
Estas condiciones se rigen por la ley española, y por la normativa de la Unión Europea que le sea de aplicación.
Para cualquier controversia, las partes se someten a los Juzgados y Tribunales de Córdoba (España).
Si eres consumidor, lo anterior no te quita nada. Conservas tu derecho a demandarnos ante los tribunales de tu propio domicilio y a que se te aplique la normativa de protección de los consumidores de tu país de residencia en lo que te resulte más favorable, conforme a los Reglamentos europeos en materia de competencia judicial y de ley aplicable —el Reglamento (UE) 1215/2012 y el Reglamento (CE) 593/2008, «Roma I»—. La sumisión a los tribunales de Córdoba se aplica sin reservas únicamente cuando contratas como empresa o profesional.
Surfer Koala, S.L. · CIF B22655120 · Calle Trébol A, 14 · 14710 Córdoba (España) · info@anuxis.com